Yo estoy enamorada de un hombre que es y no, de una contradicción. Yo amo a un tipo que camina por las calles de la gran ciudad mientras su mente se pasea (y pelea) entre tesis de maestros.
Yo tengo parte de mi corazón dado a un ser que no quiere estar conmigo porque está con él... y con otra, pero no me importa, porque aunque me engañara sola por momentos, desde que le dije 'me equivoqué, regresemos' y él se negó de inmediato, sabía que lo que quise alguna vez que fuera no volvería a tener oportunidad.
Yo odié a un chico que aún amo con todas mis fuerzas, ¡Tan común y tan contradictorio!
Me alejé de mi Eloísa y ahora es a él a quien le escribo. Él sabe porqué me fui, está enterado que lo único más imposible que salir de su vida era permanecer en ella, así que huí para no asfixiarme. Estoy aprendiendo a respirar.
A veces pienso que debo volver a la playa y pedirle a su amiga gaviota que vaya para sacarle del baúl de los recuerdos una sonrisa, pero sé que el ave ya no estará donde la vi por última vez y desconozco dónde guarda esa memoria.
Tuve muchas ganas de gritar su nombre y después la frase ¡Te odio! pero no pude, en lugar de eso me salió un susurro, un grito de desesperación y la afirmación simple: Te conozco.
También hay momentos en lo que recuerdo lo que quería de él e imagino que me lo entregó, porque después de todo, a pesar de que no tuve lo que quería tengo la certeza de que tuve lo que pudo y quiso darme.
Estoy esperando a que baje la marea para descubrir si me arrojaré al mar o escaparé a las montañas... siempre quise una cabaña solitaria.
Lo último que le dije fue: ¿Ya sabes, no? sin un adiós de por medio. Lo hice porque él ya sabía.
Mi última noche a su lado decidió plantarme, qué maldito, ¿cierto? Talvez es porque no quería despedirse o no era importante para él hacerlo. Es un desconsiderado, pero es lo supe casi de inmediato que lo conocí, no sé porqué me tomó tan de sorpresa.
Sigo amando al hombre que me ha hecho ver sus defectos y ha desbaratado la imagen que tenía de él... para mal en todas las ocasiones, pero aún con todo lo quiero porque es humano.
Amo a un asesino, autor intelectual del crimen que a diario cometo: Por él fue que llegué a la conclusión de que algo/alguien debía morir para que este amor pudiera continuar sin hacer daño, así que me arrojé al fuego sin pensarlo, como Nanahuatzin.
Sí, amo a un monstruo. Un monstruo de verdad, un sádico, de esos que hacen daño y no sienten remordimiento ¿y qué tiene? El hecho de que lo ame no significa que siga parada imaginando cosas que no van a suceder. Lo amo y por eso me alejé de su vida, para poder amarlo sin que pudiera detenerme, sin escuchar y ver como trataba de impedirlo haciendo estupideces.
Yo quise ser 'la otra', pero al terminar el juego fui y sigo siendo yo y eso no es algo de lo que muchas personas puedan presumir, así que me siento complacida.
Pienso que no voy a cerrarme al amor, pero no quiero pensar en una historia como la que imaginé con el soldado de Vietnam , quiero algo aventurero que no tenga que ver con tiburones ballena en Mozambique ni algo que termine con un par de gemelos y una niña hermosa. Quiero eso que no sé como se llama pero sí como se siente. Iré a buscar pistas de lo que fue a San Juan de Ulúa para después arrojarlas al mar.
Y si vuelvo a Velódromo, Puebla o cualquier estación que me recuerde esos rumbos, será sólo porque me apeteció dar un paseo para re pensar lo que sólo recuerdo.
Yo estoy destinada a amar a muertos, tal vez les quito la vida antes de que me 'obliguen' a quitarme la mía... no sé, mejor iré a comer mariscos a la playa o a comprar nieve de sabores distintos, como yo: exóticos.
La fruta de la selva, la chica de sur vuelve a quitarse las ropas pero ya no del cuerpo, sino las del alma, sin temor a que se ensucien pues cubierta o no, esas manchas son siempre visibles. Estoy avergonzada, no lo niego, muchas cosas las hice pensando de forma egoísta y tramposa, pero ya obtuve mi 'recompensa' por eso.
Me cansé de 'jugarle al tonto' y de esperar señales. Ya es tiempo de dejar atrás la mitología griega y quedarme sólo con la filosofía, después de todo ese ídolo resultó de barro pintado más que de oro y aún si fuera así ya aprendí que quiero cosas reales, por eso vivo mi amor así, sola, conmigo.
Pues te dejo, aunque no me leas. Porque aunque diga que te he echado del camino me da la impresión de que una parte de ti sabrá de esto al pasar por la última estación del metro en que nos vimos, si es que aún usas el metro y si no, pues felicidades, que bueno que ya tengas Tonchismóvil, es un gusto saber que ya ni por error llega mi persona a tu mente.
Te dejo, de nuevo. ¿Ya sabes, no? Tengo una vida que estoy construyendo a mi lado.
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domingo, 4 de septiembre de 2011
sábado, 21 de mayo de 2011
La más, la menos, la que es.
La vida de alguien como yo no es simple, tampoco es complicada, sólo es una vida punto.
Definitivamente cada persona tiene una serie de categorías para la gente, los escandalosos, los dramáticos, los simples, aburridos, los importantes, los prescindibles...
Pocas personas se conforman con estar en el último grupo, no entiendo porque la mayoría quiere ser el primero o el último en algo, esa necesidad tiránica de convertirse en el protagonista de la vida de alguien más. No encuentro cuál es el gran crack de un corazón al descubrir que no es más que un recuerdo más para el final del camino.
Me considero una persona flash. Una persona flash es de esas que aparecen poco tiempo en la vida de alguien y que con esa simple aparición logran abrir las perspectivas, mover mundos, soy de esas que ayudan a avanzar sin la intención de quedarse hasta el final a ver el resultado.
Una flash, como yo, muchas veces no puede definirse. Tengo una luz propia un tanto lépera, un poco oscura y bastante rara. La gente siempre me define como alguien bastante loca y peculiar, me gusta no entrar en los cánones, ser esa que queda siempre sin cajita, sin un lugar "especial", sin un para siempre.
Definir es limitar, me parece un sacrilegio que alguien más venga aquí a querer ponerme límites, a esperar que siga reglas. Tengo demasiado conmigo como para pensar que encima, debo encajar en la percepción de alguien más, de un otro.
¿Porqué la necesidad enfermiza de ser amor de la vida, mujer de la vida de alguien? La mujer de mi vida soy yo, tendré muchos hombres en mi vida, muchos amores, no sé si al final uno pese más que otro, con alguno crezca más que con otro o si en algún punto, votaré sobre uno para decidir importancia.
Sí, ya tengo un primer amor y un hombre de mi vida, tendría el amor de mi vida si... lo amo, pero eso no tiene nada que ve con el hecho de ya no estar enamorada de él.
Tengo mis amores de temporada, de pestañeos, tengo quien vió mis destellos y quién se grabó mis risas en la piel. Tengo quien me ayudó a superar mis inseguridades y al que no se interesó y me ayudó a crecer (a consecuencia suya) y sí, también tengo la contradicción en mi vida y la de mi vida: Él.
Él es quien me ayudó a resignificar gran parte de mi mundo y a asirme fuertemente a las partes de las que menos segura me sentí, él sin darse cuenta me ayudó a sacudirme el pasado que de nada me servía y a olvidar el futuro que aún no existe. Él me dió presente, me enseñó a ver la fugacidad de la vida que había perdido, vió en mi la capacidad enorme que tengo de ser yo y me dejó libre para que pudiera explotarla, ¿cómo no llevarse para la eternitud a alguien así?
Así que ésta soy yo. La que se define como la indefinible, la que tiene mil cajas para almacenar a los otros pero está aprendiendo a entender que las cajas pueden conectarse, que uno no pertenece siempre a los mismos lugares. Esty aprendiendo que los ojos no me sirven de nada más que para creer que puedo ver, que mi pasado y mi historia de amor no me sirvió de nada sino para vivir y que no hay nada más perfecto que alguien capaz de amar los más grandes defectos de alguien sin olvidarse de sí.
Definitivamente cada persona tiene una serie de categorías para la gente, los escandalosos, los dramáticos, los simples, aburridos, los importantes, los prescindibles...
Pocas personas se conforman con estar en el último grupo, no entiendo porque la mayoría quiere ser el primero o el último en algo, esa necesidad tiránica de convertirse en el protagonista de la vida de alguien más. No encuentro cuál es el gran crack de un corazón al descubrir que no es más que un recuerdo más para el final del camino.
Me considero una persona flash. Una persona flash es de esas que aparecen poco tiempo en la vida de alguien y que con esa simple aparición logran abrir las perspectivas, mover mundos, soy de esas que ayudan a avanzar sin la intención de quedarse hasta el final a ver el resultado.
Una flash, como yo, muchas veces no puede definirse. Tengo una luz propia un tanto lépera, un poco oscura y bastante rara. La gente siempre me define como alguien bastante loca y peculiar, me gusta no entrar en los cánones, ser esa que queda siempre sin cajita, sin un lugar "especial", sin un para siempre.
Definir es limitar, me parece un sacrilegio que alguien más venga aquí a querer ponerme límites, a esperar que siga reglas. Tengo demasiado conmigo como para pensar que encima, debo encajar en la percepción de alguien más, de un otro.
¿Porqué la necesidad enfermiza de ser amor de la vida, mujer de la vida de alguien? La mujer de mi vida soy yo, tendré muchos hombres en mi vida, muchos amores, no sé si al final uno pese más que otro, con alguno crezca más que con otro o si en algún punto, votaré sobre uno para decidir importancia.
Sí, ya tengo un primer amor y un hombre de mi vida, tendría el amor de mi vida si... lo amo, pero eso no tiene nada que ve con el hecho de ya no estar enamorada de él.
Tengo mis amores de temporada, de pestañeos, tengo quien vió mis destellos y quién se grabó mis risas en la piel. Tengo quien me ayudó a superar mis inseguridades y al que no se interesó y me ayudó a crecer (a consecuencia suya) y sí, también tengo la contradicción en mi vida y la de mi vida: Él.
Él es quien me ayudó a resignificar gran parte de mi mundo y a asirme fuertemente a las partes de las que menos segura me sentí, él sin darse cuenta me ayudó a sacudirme el pasado que de nada me servía y a olvidar el futuro que aún no existe. Él me dió presente, me enseñó a ver la fugacidad de la vida que había perdido, vió en mi la capacidad enorme que tengo de ser yo y me dejó libre para que pudiera explotarla, ¿cómo no llevarse para la eternitud a alguien así?
Así que ésta soy yo. La que se define como la indefinible, la que tiene mil cajas para almacenar a los otros pero está aprendiendo a entender que las cajas pueden conectarse, que uno no pertenece siempre a los mismos lugares. Esty aprendiendo que los ojos no me sirven de nada más que para creer que puedo ver, que mi pasado y mi historia de amor no me sirvió de nada sino para vivir y que no hay nada más perfecto que alguien capaz de amar los más grandes defectos de alguien sin olvidarse de sí.
miércoles, 4 de mayo de 2011
5 de Mayo / Mejor pretexto
Le pedí que me dijera adiós, que me permitiera vivir de nuevo. Le pedí que me dejara ser libre, que ya no jugara con mis sentimientos. Yo fui quién inició todo esto, la única responsable es la misma que ahora acepta y entiende.
Él dijo que iba a pensarlo, aceptó que era verdad y que posiblemente no estuviera con ella ni conmigo, me dio a entender que no quería reducir el curso de su futuro sentimental a dos opciones.
Desde que dije ¡hola! sabía que él me daría el adiós, desde que le pedí el abrazo sabía que sería él quién decidiera cuál sería el último beso. Lo nuestro no fue amor a primera vista, lo nuestro no tenía más que toneladas de atracción, de curiosidad. Yo vi su cabello, vi el detalle de sus lentes, vi a través de las palabras y vislumbré parte de eso que quería pero que carecía aún de forma, eso que sus palabras no decían pero que gritaba con los ojos, mientras le escapaban por los mismos chispas de necesidad. Yo sabía que en algún momento de esa noche, parecida a ésta, iba a terminar por entregarle una parte de mí.
Hoy estoy durmiendo acompañada, con una mitad del corazón en mi pecho y la otra a las fueras de la ciudad, no tengo una vida porque acabo de tirar todos mis planes, no tengo una meta que ofrecerme porque justo ahora no podría lidiar con ella, pero tengo certeza.
Te quise/quiero, pero he entendido tu manera de decirme las cosas.
Debo aprender a ser más leve. No sé si mi cuerpo te encuentre adelante, pero este Imperio se terminó de derrumbar un 5 de mayo. No hay un mejor oportunidad para reconstruir que entender la importancia de la muerte. Un beso.
Él dijo que iba a pensarlo, aceptó que era verdad y que posiblemente no estuviera con ella ni conmigo, me dio a entender que no quería reducir el curso de su futuro sentimental a dos opciones.
Desde que dije ¡hola! sabía que él me daría el adiós, desde que le pedí el abrazo sabía que sería él quién decidiera cuál sería el último beso. Lo nuestro no fue amor a primera vista, lo nuestro no tenía más que toneladas de atracción, de curiosidad. Yo vi su cabello, vi el detalle de sus lentes, vi a través de las palabras y vislumbré parte de eso que quería pero que carecía aún de forma, eso que sus palabras no decían pero que gritaba con los ojos, mientras le escapaban por los mismos chispas de necesidad. Yo sabía que en algún momento de esa noche, parecida a ésta, iba a terminar por entregarle una parte de mí.
Hoy estoy durmiendo acompañada, con una mitad del corazón en mi pecho y la otra a las fueras de la ciudad, no tengo una vida porque acabo de tirar todos mis planes, no tengo una meta que ofrecerme porque justo ahora no podría lidiar con ella, pero tengo certeza.
Te quise/quiero, pero he entendido tu manera de decirme las cosas.
Debo aprender a ser más leve. No sé si mi cuerpo te encuentre adelante, pero este Imperio se terminó de derrumbar un 5 de mayo. No hay un mejor oportunidad para reconstruir que entender la importancia de la muerte. Un beso.
martes, 19 de abril de 2011
De sueños y despertares
En cada persona hay millares de personalidades, montones. En mí puede haber tal vez un poco más.
Anoche pude ver como salían montones de mí, cómo me veía desde afuera, conocía como pensaba cada yo, qué temía cada yo, qué envidiaba, qué deseaba... qué quería. Anoche me di cuenta que no te es que no lo quiera, simplemente no tengo idea quién soy, no sé adonde vengo ni adonde voy. No es que no quiera intentar, pero no sé intentar qué o cómo hacerlo. Estoy flotando en el aire, en la nada, comienzo a intentar ver mis manos, mi cuerpo, me busco un corazón. Vacío.
Todo está vacío, todo carece de sentido. No quiero verdades absolutas, no quiero verdades a medias, quiero simplemente sentirme y saberme, sin más. Quiero saber qué es lo mejor de mi, qué hay en mi.
Quiero saber porqué no puedo dejar de comer chocolate y dejar de evadir mis pensamientos con el amor que le tengo. Quiero quitar los velos, dejar de ser cobarde, descubrirme.
Anoche pude ver como salían montones de mí, cómo me veía desde afuera, conocía como pensaba cada yo, qué temía cada yo, qué envidiaba, qué deseaba... qué quería. Anoche me di cuenta que no te es que no lo quiera, simplemente no tengo idea quién soy, no sé adonde vengo ni adonde voy. No es que no quiera intentar, pero no sé intentar qué o cómo hacerlo. Estoy flotando en el aire, en la nada, comienzo a intentar ver mis manos, mi cuerpo, me busco un corazón. Vacío.
Todo está vacío, todo carece de sentido. No quiero verdades absolutas, no quiero verdades a medias, quiero simplemente sentirme y saberme, sin más. Quiero saber qué es lo mejor de mi, qué hay en mi.
Quiero saber porqué no puedo dejar de comer chocolate y dejar de evadir mis pensamientos con el amor que le tengo. Quiero quitar los velos, dejar de ser cobarde, descubrirme.
domingo, 10 de abril de 2011
Interés primario
No es que te salga natural ser un cabrón, sólo que me has tomado la medida.
Él tiene muchas cosas seguras acerca de mí, tiene seguro que voy a soportar, que voy entender, que voy a estar ahí porque no sé querer a medias. Sabe que soy una cabra loa en el terreno del amor y que cada vez me entregaré por completo para no deberme nada al final de la noche. Esta vez no será diferente.
Después de todo he comprendido que él me quiere cuando le conviene quererme, como siempre ha sido, cuando no soy una molestia ni una carga y cuando quiere dejar decidir a los otros por él.
Acepto el lugar pero no entiendo porque lo hago, tengo deseos de gritarle y también sé que hacerlo no tiene sentido, tampoco voy a encararlo para buscar una respuesta que él no quiere aceptar que tiene dentro de sí.
Los buenos momentos no llega, se buscan, se hacen. Sus deseos de encontrarlos, de hacerlos, no los tiene para conmigo, ¿para qué molestarse? yo siempre le facilito el camino.
No quiero una disculpa ni culpas falsas, no me sirven, no dicen nada. Quiero que me enfrente y que me diga las cosas, quiero verdad, pues eso es lo único que me interesa oír.
Él tiene muchas cosas seguras acerca de mí, tiene seguro que voy a soportar, que voy entender, que voy a estar ahí porque no sé querer a medias. Sabe que soy una cabra loa en el terreno del amor y que cada vez me entregaré por completo para no deberme nada al final de la noche. Esta vez no será diferente.
Después de todo he comprendido que él me quiere cuando le conviene quererme, como siempre ha sido, cuando no soy una molestia ni una carga y cuando quiere dejar decidir a los otros por él.
Acepto el lugar pero no entiendo porque lo hago, tengo deseos de gritarle y también sé que hacerlo no tiene sentido, tampoco voy a encararlo para buscar una respuesta que él no quiere aceptar que tiene dentro de sí.
Los buenos momentos no llega, se buscan, se hacen. Sus deseos de encontrarlos, de hacerlos, no los tiene para conmigo, ¿para qué molestarse? yo siempre le facilito el camino.
No quiero una disculpa ni culpas falsas, no me sirven, no dicen nada. Quiero que me enfrente y que me diga las cosas, quiero verdad, pues eso es lo único que me interesa oír.
domingo, 6 de marzo de 2011
Pokar
Mi propia puerta me da golpes en la cara... carajo! te vas a estar en paz o qué rayos? si no es broma, aquí se juega con las cartas sobre la mesa, sin camisas de mangas largas ni meseros que atiendan a los contendientes. Aquí se juega solos, en pareja o por equipos. Las reglas se ponen en cada partida y el as es la carta más fuerte y la más personal.
Cambio de juego
La Torre que camina recto, sin rodeos. La misma que protege y que sólo ataca al sentirse amenazada, la que llega cuando los demás se van y se queda ahí, soportando un peso que comparte con las piezas que parlotean por el tablero.
Retorno al casino
Mi full quedó incompleto porque la sota se quedó sin par... las apuestas sirven para valorar las cartas que uno deja pasar o que retiene demasiado tiempo.
Jaque
La reina se pavonea y nomás no termino de entender esa posición aparente de dominio total. El desgraciado alfil negro amenaza al incapacitado y ahí voy, a meterme hasta la cocina para darle con todo al clérigo hipócrita que ha posado la mirada sobre mi rey.
A la fregada todo!
Que lo peor que podía haberme pasado era acercarme a la casilla final y la méndiga serpiente me regresa al inicio.
----------------
Me retiro, para la próxima jugaré con el Wii.
Cambio de juego
La Torre que camina recto, sin rodeos. La misma que protege y que sólo ataca al sentirse amenazada, la que llega cuando los demás se van y se queda ahí, soportando un peso que comparte con las piezas que parlotean por el tablero.
Retorno al casino
Mi full quedó incompleto porque la sota se quedó sin par... las apuestas sirven para valorar las cartas que uno deja pasar o que retiene demasiado tiempo.
Jaque
La reina se pavonea y nomás no termino de entender esa posición aparente de dominio total. El desgraciado alfil negro amenaza al incapacitado y ahí voy, a meterme hasta la cocina para darle con todo al clérigo hipócrita que ha posado la mirada sobre mi rey.
A la fregada todo!
Que lo peor que podía haberme pasado era acercarme a la casilla final y la méndiga serpiente me regresa al inicio.
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Me retiro, para la próxima jugaré con el Wii.
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