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miércoles, 13 de julio de 2011
Perdí a mi 'Danny'
Cuando una deja de ser una 'Sandy' cualquiera es usual que pierda a su 'Danny' (véase Grease)así que cuando pase de 'Sandy' a 'Rizzo' nadie me advirtió QUE ME QUEDARÍA SIN QUIEN ME ACONSEJARA ACERCA DE AUTOMÓVILES! Ash! ¿Porqué carajos no estuve en mecánica en la secundaria? Al menos entendería un poco ese lenguaje extraño que aparece cuando intento comprar un bonito auto :S
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sábado, 21 de mayo de 2011
La más, la menos, la que es.
La vida de alguien como yo no es simple, tampoco es complicada, sólo es una vida punto.
Definitivamente cada persona tiene una serie de categorías para la gente, los escandalosos, los dramáticos, los simples, aburridos, los importantes, los prescindibles...
Pocas personas se conforman con estar en el último grupo, no entiendo porque la mayoría quiere ser el primero o el último en algo, esa necesidad tiránica de convertirse en el protagonista de la vida de alguien más. No encuentro cuál es el gran crack de un corazón al descubrir que no es más que un recuerdo más para el final del camino.
Me considero una persona flash. Una persona flash es de esas que aparecen poco tiempo en la vida de alguien y que con esa simple aparición logran abrir las perspectivas, mover mundos, soy de esas que ayudan a avanzar sin la intención de quedarse hasta el final a ver el resultado.
Una flash, como yo, muchas veces no puede definirse. Tengo una luz propia un tanto lépera, un poco oscura y bastante rara. La gente siempre me define como alguien bastante loca y peculiar, me gusta no entrar en los cánones, ser esa que queda siempre sin cajita, sin un lugar "especial", sin un para siempre.
Definir es limitar, me parece un sacrilegio que alguien más venga aquí a querer ponerme límites, a esperar que siga reglas. Tengo demasiado conmigo como para pensar que encima, debo encajar en la percepción de alguien más, de un otro.
¿Porqué la necesidad enfermiza de ser amor de la vida, mujer de la vida de alguien? La mujer de mi vida soy yo, tendré muchos hombres en mi vida, muchos amores, no sé si al final uno pese más que otro, con alguno crezca más que con otro o si en algún punto, votaré sobre uno para decidir importancia.
Sí, ya tengo un primer amor y un hombre de mi vida, tendría el amor de mi vida si... lo amo, pero eso no tiene nada que ve con el hecho de ya no estar enamorada de él.
Tengo mis amores de temporada, de pestañeos, tengo quien vió mis destellos y quién se grabó mis risas en la piel. Tengo quien me ayudó a superar mis inseguridades y al que no se interesó y me ayudó a crecer (a consecuencia suya) y sí, también tengo la contradicción en mi vida y la de mi vida: Él.
Él es quien me ayudó a resignificar gran parte de mi mundo y a asirme fuertemente a las partes de las que menos segura me sentí, él sin darse cuenta me ayudó a sacudirme el pasado que de nada me servía y a olvidar el futuro que aún no existe. Él me dió presente, me enseñó a ver la fugacidad de la vida que había perdido, vió en mi la capacidad enorme que tengo de ser yo y me dejó libre para que pudiera explotarla, ¿cómo no llevarse para la eternitud a alguien así?
Así que ésta soy yo. La que se define como la indefinible, la que tiene mil cajas para almacenar a los otros pero está aprendiendo a entender que las cajas pueden conectarse, que uno no pertenece siempre a los mismos lugares. Esty aprendiendo que los ojos no me sirven de nada más que para creer que puedo ver, que mi pasado y mi historia de amor no me sirvió de nada sino para vivir y que no hay nada más perfecto que alguien capaz de amar los más grandes defectos de alguien sin olvidarse de sí.
Definitivamente cada persona tiene una serie de categorías para la gente, los escandalosos, los dramáticos, los simples, aburridos, los importantes, los prescindibles...
Pocas personas se conforman con estar en el último grupo, no entiendo porque la mayoría quiere ser el primero o el último en algo, esa necesidad tiránica de convertirse en el protagonista de la vida de alguien más. No encuentro cuál es el gran crack de un corazón al descubrir que no es más que un recuerdo más para el final del camino.
Me considero una persona flash. Una persona flash es de esas que aparecen poco tiempo en la vida de alguien y que con esa simple aparición logran abrir las perspectivas, mover mundos, soy de esas que ayudan a avanzar sin la intención de quedarse hasta el final a ver el resultado.
Una flash, como yo, muchas veces no puede definirse. Tengo una luz propia un tanto lépera, un poco oscura y bastante rara. La gente siempre me define como alguien bastante loca y peculiar, me gusta no entrar en los cánones, ser esa que queda siempre sin cajita, sin un lugar "especial", sin un para siempre.
Definir es limitar, me parece un sacrilegio que alguien más venga aquí a querer ponerme límites, a esperar que siga reglas. Tengo demasiado conmigo como para pensar que encima, debo encajar en la percepción de alguien más, de un otro.
¿Porqué la necesidad enfermiza de ser amor de la vida, mujer de la vida de alguien? La mujer de mi vida soy yo, tendré muchos hombres en mi vida, muchos amores, no sé si al final uno pese más que otro, con alguno crezca más que con otro o si en algún punto, votaré sobre uno para decidir importancia.
Sí, ya tengo un primer amor y un hombre de mi vida, tendría el amor de mi vida si... lo amo, pero eso no tiene nada que ve con el hecho de ya no estar enamorada de él.
Tengo mis amores de temporada, de pestañeos, tengo quien vió mis destellos y quién se grabó mis risas en la piel. Tengo quien me ayudó a superar mis inseguridades y al que no se interesó y me ayudó a crecer (a consecuencia suya) y sí, también tengo la contradicción en mi vida y la de mi vida: Él.
Él es quien me ayudó a resignificar gran parte de mi mundo y a asirme fuertemente a las partes de las que menos segura me sentí, él sin darse cuenta me ayudó a sacudirme el pasado que de nada me servía y a olvidar el futuro que aún no existe. Él me dió presente, me enseñó a ver la fugacidad de la vida que había perdido, vió en mi la capacidad enorme que tengo de ser yo y me dejó libre para que pudiera explotarla, ¿cómo no llevarse para la eternitud a alguien así?
Así que ésta soy yo. La que se define como la indefinible, la que tiene mil cajas para almacenar a los otros pero está aprendiendo a entender que las cajas pueden conectarse, que uno no pertenece siempre a los mismos lugares. Esty aprendiendo que los ojos no me sirven de nada más que para creer que puedo ver, que mi pasado y mi historia de amor no me sirvió de nada sino para vivir y que no hay nada más perfecto que alguien capaz de amar los más grandes defectos de alguien sin olvidarse de sí.
martes, 19 de abril de 2011
De sueños y despertares
En cada persona hay millares de personalidades, montones. En mí puede haber tal vez un poco más.
Anoche pude ver como salían montones de mí, cómo me veía desde afuera, conocía como pensaba cada yo, qué temía cada yo, qué envidiaba, qué deseaba... qué quería. Anoche me di cuenta que no te es que no lo quiera, simplemente no tengo idea quién soy, no sé adonde vengo ni adonde voy. No es que no quiera intentar, pero no sé intentar qué o cómo hacerlo. Estoy flotando en el aire, en la nada, comienzo a intentar ver mis manos, mi cuerpo, me busco un corazón. Vacío.
Todo está vacío, todo carece de sentido. No quiero verdades absolutas, no quiero verdades a medias, quiero simplemente sentirme y saberme, sin más. Quiero saber qué es lo mejor de mi, qué hay en mi.
Quiero saber porqué no puedo dejar de comer chocolate y dejar de evadir mis pensamientos con el amor que le tengo. Quiero quitar los velos, dejar de ser cobarde, descubrirme.
Anoche pude ver como salían montones de mí, cómo me veía desde afuera, conocía como pensaba cada yo, qué temía cada yo, qué envidiaba, qué deseaba... qué quería. Anoche me di cuenta que no te es que no lo quiera, simplemente no tengo idea quién soy, no sé adonde vengo ni adonde voy. No es que no quiera intentar, pero no sé intentar qué o cómo hacerlo. Estoy flotando en el aire, en la nada, comienzo a intentar ver mis manos, mi cuerpo, me busco un corazón. Vacío.
Todo está vacío, todo carece de sentido. No quiero verdades absolutas, no quiero verdades a medias, quiero simplemente sentirme y saberme, sin más. Quiero saber qué es lo mejor de mi, qué hay en mi.
Quiero saber porqué no puedo dejar de comer chocolate y dejar de evadir mis pensamientos con el amor que le tengo. Quiero quitar los velos, dejar de ser cobarde, descubrirme.
lunes, 18 de abril de 2011
Tu levedad
Quiero equivocarme cada vez que mis pensamientos me llevan a ti. Estos últimos días han servido para que la irracional conexión que seguimos viviendo se fortalezca, sé que no dormiste en casa en la semana, no sé donde estabas pero sí con quién. Sigo creyendo que somos un error, un error fantástico, pero eso no es suficiente. No hay nada que debas entender de esto, tienes otras cosas en las cuáles pensar... otra vez se hacen realidad mis profecías.
Es cierto, tomé un decisión antes que ella me tomara a mi... espero no desmoronarme al tenerte cerca... físicamente cerca. La mejor de las vibras, que te sea leve.
Es cierto, tomé un decisión antes que ella me tomara a mi... espero no desmoronarme al tenerte cerca... físicamente cerca. La mejor de las vibras, que te sea leve.
domingo, 10 de abril de 2011
Interés primario
No es que te salga natural ser un cabrón, sólo que me has tomado la medida.
Él tiene muchas cosas seguras acerca de mí, tiene seguro que voy a soportar, que voy entender, que voy a estar ahí porque no sé querer a medias. Sabe que soy una cabra loa en el terreno del amor y que cada vez me entregaré por completo para no deberme nada al final de la noche. Esta vez no será diferente.
Después de todo he comprendido que él me quiere cuando le conviene quererme, como siempre ha sido, cuando no soy una molestia ni una carga y cuando quiere dejar decidir a los otros por él.
Acepto el lugar pero no entiendo porque lo hago, tengo deseos de gritarle y también sé que hacerlo no tiene sentido, tampoco voy a encararlo para buscar una respuesta que él no quiere aceptar que tiene dentro de sí.
Los buenos momentos no llega, se buscan, se hacen. Sus deseos de encontrarlos, de hacerlos, no los tiene para conmigo, ¿para qué molestarse? yo siempre le facilito el camino.
No quiero una disculpa ni culpas falsas, no me sirven, no dicen nada. Quiero que me enfrente y que me diga las cosas, quiero verdad, pues eso es lo único que me interesa oír.
Él tiene muchas cosas seguras acerca de mí, tiene seguro que voy a soportar, que voy entender, que voy a estar ahí porque no sé querer a medias. Sabe que soy una cabra loa en el terreno del amor y que cada vez me entregaré por completo para no deberme nada al final de la noche. Esta vez no será diferente.
Después de todo he comprendido que él me quiere cuando le conviene quererme, como siempre ha sido, cuando no soy una molestia ni una carga y cuando quiere dejar decidir a los otros por él.
Acepto el lugar pero no entiendo porque lo hago, tengo deseos de gritarle y también sé que hacerlo no tiene sentido, tampoco voy a encararlo para buscar una respuesta que él no quiere aceptar que tiene dentro de sí.
Los buenos momentos no llega, se buscan, se hacen. Sus deseos de encontrarlos, de hacerlos, no los tiene para conmigo, ¿para qué molestarse? yo siempre le facilito el camino.
No quiero una disculpa ni culpas falsas, no me sirven, no dicen nada. Quiero que me enfrente y que me diga las cosas, quiero verdad, pues eso es lo único que me interesa oír.
martes, 29 de marzo de 2011
Dopaminada
Ya no podría decirte a qué saben tus besos, conozco esa parte que das cuando revientas de lujuria pero desconozco a ese que me besa en los labios cuando se encamina a los brazos de su novia. Sí, somos buenos, somos excelentes, ¿porqué habríamos de buscar más?
Mi marca personal de heroína tiene nombre y apellido, muchas veces le llamo únicamente: Tú. Eres parte de mí, pero no esa parte que carcome ni que necesito, simplemente estamos fusionados y ¡listo! Un tumor inservible al que logré encariñarme.
Lo que te dije hoy fue cierto, sé que tengo un lugar muy distinto, que no compite con el de ella y la verdad me conviene que esté a tu lado. Soy feliz así, manteniéndome como consumidora, sin pedir ni esperar cosas, sin voltear cuando te vas, deshaciéndome de las cosas que me atan y dejándome llevar sin perder mi propio destino.
Mi marca personal de heroína tiene nombre y apellido, muchas veces le llamo únicamente: Tú. Eres parte de mí, pero no esa parte que carcome ni que necesito, simplemente estamos fusionados y ¡listo! Un tumor inservible al que logré encariñarme.
Lo que te dije hoy fue cierto, sé que tengo un lugar muy distinto, que no compite con el de ella y la verdad me conviene que esté a tu lado. Soy feliz así, manteniéndome como consumidora, sin pedir ni esperar cosas, sin voltear cuando te vas, deshaciéndome de las cosas que me atan y dejándome llevar sin perder mi propio destino.
viernes, 18 de marzo de 2011
Sueño del día
-¿Crees que sea cierto que lo ha visto, qué esté aquí?
No sé porque lo dudas, lo dijo y sé que es cierto.
-No lo sé, deberías hablar con ella.
Habla tú, parece que te va muy bien , ¿no?
-A tí ¡qué verga te da?
Soltó su mano y corrió tras su relación orgánica, preocupado por lo que creía que le sucedía y que en realidad, no era más que una sugestión mal encaminada.
Cobarde.
No sé porque lo dudas, lo dijo y sé que es cierto.
-No lo sé, deberías hablar con ella.
Habla tú, parece que te va muy bien , ¿no?
-A tí ¡qué verga te da?
Soltó su mano y corrió tras su relación orgánica, preocupado por lo que creía que le sucedía y que en realidad, no era más que una sugestión mal encaminada.
Cobarde.
jueves, 17 de marzo de 2011
Adicción
La verdad es que sí, soy adicta al caos. Aprendí a controlar todo en medio de la tormenta. Mi orden es el desorden, ahí es donde puedo mantener las cosas flotando a mi antojo, porque todo es intenso, todo pierde el sentido y es cuando debe hacerse lo único que me puede incentivar a moverme: vivir.
Soy la chica que nunca se queda con el héroe pero que le enseña a ser quien es, soy a la que extrañan por las noches, la que entrega todo, la que no sabe esperar. Amo el desorden, amo ese hábito loco que tengo por enloquecer y explotar, llenar todas las áreas posibles de mi. Soy simplemente la que es y eso resulta tan excitante que las personas creen no poder soportarlo 7/24.
Me gusta más la idea de no atarme a alguien porque me permite conocer más gente, me permite dejar pedacitos de mi corazón y remendar el propio con aortas amantes. Soy esa que siempre escucha el mismo discurso: eres tan libre, tan interesante, tan segura, tna sociable, tan aparentemente perfecta, que me das miedo y por eso me iré con la típica princesa idiota que se dejará mangonear por mí, pero no te preocupes, te recordaré por las noches como lo mejor que no quise que me sucediera.
Y ¿saben qué? ya no me importa, porque yo lo hago por vivir y no por retener, porque aprendí que lo bonito del juego es la fugacidad de los momentos y la eternitud del sentimiento.
Todos ganan, es simple:
Yo me quedo conmigo, ellos se quedan con lo que no quisieron, con el hubiera, con las sobras.
Ellas se quedan con eso que aceptaron sin pensar, con eso que les enseñaron, con eso a lo que se aferraron porque resultaba más cómodo que pensar y actuar por sí. Todos tienen al final lo que creen que se merecen y con quien saben que tendrán la felicidad que suponen pueden soportar.
Aquí acepto que sí, soy una adicta. El caos me prende, me fascina. El desorden, la adrenalina. Soy eso que es, sin preocuparse por más tiempos verbales.
Soy la chica que nunca se queda con el héroe pero que le enseña a ser quien es, soy a la que extrañan por las noches, la que entrega todo, la que no sabe esperar. Amo el desorden, amo ese hábito loco que tengo por enloquecer y explotar, llenar todas las áreas posibles de mi. Soy simplemente la que es y eso resulta tan excitante que las personas creen no poder soportarlo 7/24.
Me gusta más la idea de no atarme a alguien porque me permite conocer más gente, me permite dejar pedacitos de mi corazón y remendar el propio con aortas amantes. Soy esa que siempre escucha el mismo discurso: eres tan libre, tan interesante, tan segura, tna sociable, tan aparentemente perfecta, que me das miedo y por eso me iré con la típica princesa idiota que se dejará mangonear por mí, pero no te preocupes, te recordaré por las noches como lo mejor que no quise que me sucediera.
Y ¿saben qué? ya no me importa, porque yo lo hago por vivir y no por retener, porque aprendí que lo bonito del juego es la fugacidad de los momentos y la eternitud del sentimiento.
Todos ganan, es simple:
Yo me quedo conmigo, ellos se quedan con lo que no quisieron, con el hubiera, con las sobras.
Ellas se quedan con eso que aceptaron sin pensar, con eso que les enseñaron, con eso a lo que se aferraron porque resultaba más cómodo que pensar y actuar por sí. Todos tienen al final lo que creen que se merecen y con quien saben que tendrán la felicidad que suponen pueden soportar.
Aquí acepto que sí, soy una adicta. El caos me prende, me fascina. El desorden, la adrenalina. Soy eso que es, sin preocuparse por más tiempos verbales.
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