En cada persona hay millares de personalidades, montones. En mí puede haber tal vez un poco más.
Anoche pude ver como salían montones de mí, cómo me veía desde afuera, conocía como pensaba cada yo, qué temía cada yo, qué envidiaba, qué deseaba... qué quería. Anoche me di cuenta que no te es que no lo quiera, simplemente no tengo idea quién soy, no sé adonde vengo ni adonde voy. No es que no quiera intentar, pero no sé intentar qué o cómo hacerlo. Estoy flotando en el aire, en la nada, comienzo a intentar ver mis manos, mi cuerpo, me busco un corazón. Vacío.
Todo está vacío, todo carece de sentido. No quiero verdades absolutas, no quiero verdades a medias, quiero simplemente sentirme y saberme, sin más. Quiero saber qué es lo mejor de mi, qué hay en mi.
Quiero saber porqué no puedo dejar de comer chocolate y dejar de evadir mis pensamientos con el amor que le tengo. Quiero quitar los velos, dejar de ser cobarde, descubrirme.
Mostrando entradas con la etiqueta Quiero verdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quiero verdad. Mostrar todas las entradas
martes, 19 de abril de 2011
domingo, 17 de abril de 2011
¡Pak Pok!
Había una chica enamorada hasta los huesos de un muchacho que era exactamente todo lo contrario a ella, cuando crecieron y llegaron a la universidad decidieron dejar sus hogares y buscar el propio.
Ambos fueron al albergue estudiantil, ella compartía con otras 5 personas su departamento, él únicamente con otro compañero. Era el momento de comenzar a hacer realidad sus fantasías, de tomar decisiones y de decir con el cuerpo lo que el corazón sentía. Terminando el curso regular cada uno volvió a casa y ahí se desató el tormento.
-Estoy lista para estar contigo, ya nada me detiene- la chica intentó besarlo y el comenzó a huir de ella.
-Tengo cosas que hacer, muchas tareas- replicó él, pero su actitud era muy clara: no quería tenerla cerca.
No era posible que él supiera, pero aún así estaba enterado. La verdad no era la que dolía, lastimaba el hecho de que ella había faltado a su confianza. No le importaba no ser el primero, sino que alguien más probó sus labios.
-¿En verdad crees que para él no fue infidelidad?- ella ni siquiera lo había pensado, había sido todo tan natural que por su mente no pasó el hecho de la afronta que significaba permitirle a otro acceder a su intimidad mientras mantenía una relación con su amado.
Es cierto, ella nunca pensó en nadie más de la misma manera, sus pensamientos eran por demás puros y sinceros hacia su novio, jamás había amado tanto a alguien... que no fuera capaz de darse cuenta de cuánto lo lastimaría con eso.
Esa primera vez no significó nada para ella, quería que todo fuera perfecto para cuando fuera con su pareja, quería no tener miedo, no guardar culpas, y ahora lo había perdido y no tenía idea de cómo recuperarlo.
Todo esto pasaría en un juego de ¡Pak Pok! dónde ella veía en qué parte del albergue se encontraba su chico, dónde lo buscaba incesantemente sin ser capaz de aceptar su crimen y pagar el precio, ahí estaba, corriendo tras la esperanza de que él lograra olvidar el daño que ella sin querer le había causado.
Tú serás por siempre ese chico, 12.37 y tal vez por eso, después de todo este tiempo, continúas alejándote de mi.
Ambos fueron al albergue estudiantil, ella compartía con otras 5 personas su departamento, él únicamente con otro compañero. Era el momento de comenzar a hacer realidad sus fantasías, de tomar decisiones y de decir con el cuerpo lo que el corazón sentía. Terminando el curso regular cada uno volvió a casa y ahí se desató el tormento.
-Estoy lista para estar contigo, ya nada me detiene- la chica intentó besarlo y el comenzó a huir de ella.
-Tengo cosas que hacer, muchas tareas- replicó él, pero su actitud era muy clara: no quería tenerla cerca.
No era posible que él supiera, pero aún así estaba enterado. La verdad no era la que dolía, lastimaba el hecho de que ella había faltado a su confianza. No le importaba no ser el primero, sino que alguien más probó sus labios.
-¿En verdad crees que para él no fue infidelidad?- ella ni siquiera lo había pensado, había sido todo tan natural que por su mente no pasó el hecho de la afronta que significaba permitirle a otro acceder a su intimidad mientras mantenía una relación con su amado.
Es cierto, ella nunca pensó en nadie más de la misma manera, sus pensamientos eran por demás puros y sinceros hacia su novio, jamás había amado tanto a alguien... que no fuera capaz de darse cuenta de cuánto lo lastimaría con eso.
Esa primera vez no significó nada para ella, quería que todo fuera perfecto para cuando fuera con su pareja, quería no tener miedo, no guardar culpas, y ahora lo había perdido y no tenía idea de cómo recuperarlo.
Todo esto pasaría en un juego de ¡Pak Pok! dónde ella veía en qué parte del albergue se encontraba su chico, dónde lo buscaba incesantemente sin ser capaz de aceptar su crimen y pagar el precio, ahí estaba, corriendo tras la esperanza de que él lograra olvidar el daño que ella sin querer le había causado.
Tú serás por siempre ese chico, 12.37 y tal vez por eso, después de todo este tiempo, continúas alejándote de mi.
domingo, 10 de abril de 2011
Interés primario
No es que te salga natural ser un cabrón, sólo que me has tomado la medida.
Él tiene muchas cosas seguras acerca de mí, tiene seguro que voy a soportar, que voy entender, que voy a estar ahí porque no sé querer a medias. Sabe que soy una cabra loa en el terreno del amor y que cada vez me entregaré por completo para no deberme nada al final de la noche. Esta vez no será diferente.
Después de todo he comprendido que él me quiere cuando le conviene quererme, como siempre ha sido, cuando no soy una molestia ni una carga y cuando quiere dejar decidir a los otros por él.
Acepto el lugar pero no entiendo porque lo hago, tengo deseos de gritarle y también sé que hacerlo no tiene sentido, tampoco voy a encararlo para buscar una respuesta que él no quiere aceptar que tiene dentro de sí.
Los buenos momentos no llega, se buscan, se hacen. Sus deseos de encontrarlos, de hacerlos, no los tiene para conmigo, ¿para qué molestarse? yo siempre le facilito el camino.
No quiero una disculpa ni culpas falsas, no me sirven, no dicen nada. Quiero que me enfrente y que me diga las cosas, quiero verdad, pues eso es lo único que me interesa oír.
Él tiene muchas cosas seguras acerca de mí, tiene seguro que voy a soportar, que voy entender, que voy a estar ahí porque no sé querer a medias. Sabe que soy una cabra loa en el terreno del amor y que cada vez me entregaré por completo para no deberme nada al final de la noche. Esta vez no será diferente.
Después de todo he comprendido que él me quiere cuando le conviene quererme, como siempre ha sido, cuando no soy una molestia ni una carga y cuando quiere dejar decidir a los otros por él.
Acepto el lugar pero no entiendo porque lo hago, tengo deseos de gritarle y también sé que hacerlo no tiene sentido, tampoco voy a encararlo para buscar una respuesta que él no quiere aceptar que tiene dentro de sí.
Los buenos momentos no llega, se buscan, se hacen. Sus deseos de encontrarlos, de hacerlos, no los tiene para conmigo, ¿para qué molestarse? yo siempre le facilito el camino.
No quiero una disculpa ni culpas falsas, no me sirven, no dicen nada. Quiero que me enfrente y que me diga las cosas, quiero verdad, pues eso es lo único que me interesa oír.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)