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domingo, 1 de mayo de 2011

Without you, with me

Ha perdido el sentido pensar siquiera en que enviará algo para disculparse, cada día que pasa es una promesa rota, una promesa que nadie me dio, pero que existe.
Le pedía alguna vez que creyera en mi de la misma forma en que yo lo hacía en él, ahora no puedo, ahora no creo en él. Sólo queda la confianza que tiene en mi, ¿para qué, de qué podría servir esa confianza? Ya no estoy segura de tener ganas de desgastarme con él.
Me he convertido en una persona que no me gusta, vengativa, que odia. Transformé mi pensamiento para que esperar por él fuera una opción y hoy, hoy se que ni siquiera tiene caso pensarlo.
Esperar por él sería convertirme en una princesa, en una Aurora, que se duerme en espera de su príncipe, que pierde su vida dormida, su vida que únicamente tiene sentido cuando está él. No, no quiero.
Me da rabia ver en lo que me convertido, me da rabia pensar en preguntarle algún día qué vida elige, porque yo debo elegir sola, no debo ser la opción de nadie. Porque en la apuesta de tu vida o la mía debo elegir lo que yo quiero, no lo que tú prefieres.
¿Sabes? ¡Claro que no sabes! cómo vas a saber... es difícil decirle adiós a la vida que quería contigo, es duro ver que planee un futuro cuando no me das ni un presente.
Tengo una pregunta que quiero que tenga respuesta pero no quiero hacerla, ¿porqué no estás conmigo ahora?

domingo, 17 de abril de 2011

¡Pak Pok!

Había una chica enamorada hasta los huesos de un muchacho que era exactamente todo lo contrario a ella, cuando crecieron y llegaron a la universidad decidieron dejar sus hogares y buscar el propio.
Ambos fueron al albergue estudiantil, ella compartía con otras 5 personas su departamento, él únicamente con otro compañero. Era el momento de comenzar a hacer realidad sus fantasías, de tomar decisiones y de decir con el cuerpo lo que el corazón sentía. Terminando el curso regular cada uno volvió a casa y ahí se desató el tormento.

-Estoy lista para estar contigo, ya nada me detiene- la chica intentó besarlo y el comenzó a huir de ella.
-Tengo cosas que hacer, muchas tareas- replicó él, pero su actitud era muy clara: no quería tenerla cerca.

No era posible que él supiera, pero aún así estaba enterado. La verdad no era la que dolía, lastimaba el hecho de que ella había faltado a su confianza. No le importaba no ser el primero, sino que alguien más probó sus labios.

-¿En verdad crees que para él no fue infidelidad?- ella ni siquiera lo había pensado, había sido todo tan natural que por su mente no pasó el hecho de la afronta que significaba permitirle a otro acceder a su intimidad mientras mantenía una relación con su amado.

Es cierto, ella nunca pensó en nadie más de la misma manera, sus pensamientos eran por demás puros y sinceros hacia su novio, jamás había amado tanto a alguien... que no fuera capaz de darse cuenta de cuánto lo lastimaría con eso.

Esa primera vez no significó nada para ella, quería que todo fuera perfecto para cuando fuera con su pareja, quería no tener miedo, no guardar culpas, y ahora lo había perdido y no tenía idea de cómo recuperarlo.

Todo esto pasaría en un juego de ¡Pak Pok! dónde ella veía en qué parte del albergue se encontraba su chico, dónde lo buscaba incesantemente sin ser capaz de aceptar su crimen y pagar el precio, ahí estaba, corriendo tras la esperanza de que él lograra olvidar el daño que ella sin querer le había causado.

Tú serás por siempre ese chico, 12.37 y tal vez por eso, después de todo este tiempo, continúas alejándote de mi.

domingo, 6 de febrero de 2011

Growing up!

Todo me funciono bien por bastantes meses, nunca pedí un número telefónico, dirección o nexo alguno que me ayudara a contactar con "él". Eso era perfecto para mí porque siendo tan freaky como hasta ahora había demostrado, no tenía necesidad de llenarme la cabeza de preguntas sin respuesta.

Yo necesitaba alguien que no llenara mis expectativas y que fuera a primera vista una total negación a mis estándares... y él aceptó. Era bastante divertido y reconfortante vernos como un par de extraños que intiman sin pudor alguno y que además, a veces acercan sus cuerpos.

Él no exigía nada porque no tenía antojo de recibir algo más a cambio. Teníamos los derechos que nos convenían y las responsabilidades las acomodamos en un rincón que estuviera lo suficiente alejado de ambos que resultara imposible siquiera echar un vistazo a esa realidad diferente.

Me sigo sintiendo libre, no voy a negarlo. Continúo pensando en mil cosas y no tengo ni la más mínima intención de que eso cambie, sin embargo, desde hace un par de días tengo ganas de escuchar un par de palabritas que no tengo la menor idea de como responderlas.

No quiero estar dando explicaciones, no quiero títulos, ni siquiera las formalidades que la gente da por sentado en una relación. A mí no me interesa que "me respetes" como se cree debe hacer o lo que comúnmente llaman fidelidad.

Yo sólo podría pedir honestidad porque es lo que estoy dispuesta a entregar. La lealtad se gana, se trabaja. Yo no creo en esas cosas que uno da esperando algo a cambio del otro, son cosas sin sentido, causantes primeras de venganza. Simplemente pido la verdad, sin adornos ni volteretas, sin ese "no te mentí, sólo oculté la verdad". En resumidas cuentas, la posibilidad de continuar decidiendo en todo momento el movimiento siguiente, consciente a cada segundo de lo que estoy aceptando.

Ofrezco, como mencioné antes, lo mismo. Hablar con claridad y sin temores ocultos. Estoy dispuesta a entregar actos responsables, únicamente eso. Desgraciadamente, yo puse las reglas de este juego, así que para poder ufanarme de mi actitud responsable y poder retirarme antes de sufrir consecuencias lamentables, debo agradecerte por todo lo que permitiste que te diera y por aquello que entregaste a cambio sin pensar en una reciprocidad.

Te felicito por aceptar el juego, porque siendo sinceros, imagino que en algún momento te costó mantener la decisión. La lejanía pesa, la distancia no.

Las risas y las travesuras ya las disfrutamos, ya huímos para disfrazarnos de esos que nos gusta aparentar y también volvimos al cuarto de media luz para disfrutar de la confianza que nos otorgamos al desnudar el alma. Tú te llevas la mejor parte de ti para disfrutarla y yo me quedo con la seguridad con la que caminé desde que inicié a escribir el instructivo de este juego.

Sé que lo disfrutaste tanto como yo, y aún si no lo hubieras hecho, sinceramente, no me arrepentiría.
Esto es todo lo que quería decirte, porque para serte sincera, creo que no necesitaba hacerlo.

Take care, Left Eye. Y tan amigos como aprendimos a serlo en el tiempo que duró el pasatiempo.

jueves, 28 de octubre de 2010

Jardinería

Normal, humano, nada por lo cual uno deba perder la cabeza, nada por lo cual el cielo cambie de color ni las estrellas se acerquen a las manos. Frío, simple, terrenal. La ilusión que mueve el barco es precisamente la que lo estanca, la que lo materializa.

Con absolutamente nada que ofrecer, nada para dar al otro sino para construir partiendo de sí, no está con alguien por lo que puedan daar al otro, sino por lo que logre "el origen" crecer solo.

Un ticket de avión con destino desconocido, sin que importe. Un futuro inexistente con un presente fugaz. Vale por la creencia de que existe, a pesar de que continúe siento tan intangible como el pensamiento de lo real.

Incertidumbre que crea seguridad, felicidad inusitada que puede ser medida a cuenta gotas, ¿dudas? por que las dudas eternas enriquecen, las respuestas a estas envilecen el alma, pudren la esencia.

Creer que hay mariposas sin pájaros muertos para redescubrir que no son más que una ilusión comunitaria que droga y place a propios y extraños. Certeza de muerte, cabilación de vida.

Podría jurarse una existencia en vano, una caricia rota. El simple desdén a las hormonas, no odiar su existencia ni la representación de la misma, ni siquiera el coctel de químicos que obliga segregue el cerebro, no, simplemente entender que no merece más que una mirada fija, un suspiro callado, una vida para el disfrute y una eternitud en la lejanía.

Permanece lo que crea el individuo, la propia esencia que se mezcla con los demás perfumes, la flor se marchita, desaparece. No deja de ser lo que fue pero no continúa siéndolo, por tanto la experiencia se torna más bella e imposible, porque carece de sentido, porque atrae a una analogía con el campo: El recipiente no es más que la tierra que da la materia prima, mas no por ello carece de importancia, al contrario, su existencia es vital para la cosecha, imposible que crezca un tulipán al calor del desierto.

La siembra específica, personal. El jardinero inexperto pero apasionado puede traer al campo brotes inusitados, la mayoría de las veces no los espera o los modifica, los crea a su gusto... basura, encantan por un tiempo, después aburren. el conocimiento total y la observación prolongada hastían, no aprende más el agricultor de sí, únicamente se convierte en artesano.

Sin menosprecio de oficios ni valores agregados, lo que se pretende es lo que saldrá a la luz algún día, no por casualidad sino por constancia, por la visión fija en una meta que pudiera ser el creador mismo.

Los tulipanes caprichosos no florecen en cualquier clima, las demás flores de invernadero fascinan, es cierto, pero su valor no deja de ser fútil e irreal, tienen escrita la fecha de caducidad y su muerte inicia desde que comienzan a despertar a la vida, los tulipanes en cambio, ofrecen una experiencia personal y directa, que permanece aún la flor perezca.

La gente que ama los tulipanes y los desea en verdad no los forza, pues sabe que su semilla llegará en cuanto estén listos para aceptar que germine. Los tulipanes de esas personas no mueren al nacer, al contrario, nacen al morir. El agricultor gana el motivo, lo demás partirá de su sed de crecimiento. La planta de chícharos mágicos, que no se detiene al llegar al castillo inexistente, la flor que continúa creciendo aún cuando se acabe su mortal existencia.

La creatividad y la sed, el hambre que deja de ser hambre para convertirse en antojo, en motivo, en razón que obliga a encarar preceptos, a desarrollar estrategias individuales, la verdad universal que rige a un sólo personaje, la que únicamente comprenden y viven los que están listos para marcharse a la cálida nieve a cultivarse con el crecimiento de los bulbos y a aprender a realmente vivir y resignificar el disfrute de una muerte atemporal.

La ecuación que encierra fugacidad y eternidad sin destrozar las convenciones sociales que ya de nada importan, sin juegos de poder ni argumentos contradictorios. La organización perfecta que parte de eso que aún no se comprende pero se sabe que existe, se siente.

Perceptible, normal, simple y terrenal para quien sabe aprender de sí al paso pertinente para tener acceso a los bulbos de tan preciada e incomprendida flor.

martes, 19 de octubre de 2010

Declaracion

Subió al árbol y no pudo bajar, tenía miedo y únicamente alcanzaba a gritar desde las alturas... quien debía rescatarla se negó a hacerlo.
No es difícil imaginar el paradero del ausente, las gotas en el árbol anuncian la dirección de su partida: el pasado, retroceso.
Mi memoria suele correr como el historial de un programa mensajero, las palabras se quedan grabadas en la piel que acarició, mis manos son un libro abierto a sus recuerdos y mis ojos intentan mentirle al espejo cada vez que pienso en él.
¿Y si me escondo tras la sombra de su reflejo? Efaninefable que juguetea con el gato, el sordo respiro entre mis labios y su pecho, la ausencia del amor y la necesidad de la presencia. No te quiero, pero deseaba hacerlo.