sábado, 30 de junio de 2012

Piso de cerámica

Respirar se hace más sencillo, pasas de deambular por las calles a dirigirte a un lugar en específico, lo que será está a la vuelta de la esquina y al fin lo que es, se siente como un lugar seguro para establecerse. La excusa de tener miedo para probar lo que se quiere deja de ser válida conforme se avanza en la carrera... estas ganas inmensas de tomar un pico y golpear el suelo hasta que me quede sin fuerzas. Fiction is interesting than reality but it doesn't exist.

domingo, 3 de junio de 2012

El momento

Una sabe cuando es necesario maquillar las cosas, esconder verdades a medias. Una sabe cuando es momento de tomar las palabras y hacer frente a las verdades enteras. Una sabe cuando es necesario sacar lo que se desea, pues bien, yo deseo imperiosamente cogerte. Tengo ganas de romperte las piernas y bailar usando tu cuerpo, tengo ganas de tenerte por el simple deseo de posesión. Quiero que seas mío por simple vanidad. Tengo ganas de sacar mi lado animal, de escuchar como das vuelta a las preguntas precisas y argumentas justo donde es imposible esconderte mis verdaderas intenciones. Quiero desnudarte lento y cabalgarte rápidamente. El sabor de tu cuerpo y los olores en el ambiente, esta necedad mía de saborear las medias tintas que me llevan a mis propias telarañas. Cama que grita tu presencia, cobijas que desean desaparecer para que ocupes su lugar. La desnudez que oculta el ser le da paso a la ropa, canalla que orilla a que las respuestas de las cuestiones despojen por completo las prendas del deseo. Mantenerse visible para poder seguir oculto. Tengo ganas de morderte el cuerpo, de marcar mi estancia. Quiero sonreír una vez más por el gusto de haberme dado el gusto, de haber aprisionado tu hombría en el calabozo de mi lealtad... hacia mi. Ese antojo irrefrenable de saberte en mi cuerpo, la prueba de que manejo aquello que puedo respaldar como pensamiento lógico, racional. Tengo ganas de pegarte una cogidota que te deje sin ganas de caminar. Cógeme sin más. Déjate coger, comparte el sabor a guaraná.

viernes, 27 de abril de 2012

Aire frío

Desperté cuando comenzaba a entrar la noche, el viento frío entraba a mi habitación como si fuera un terreno abierto, mi cuerpo envuelto dentro de las cobijas se negaba a iniciar el movimiento, la respiración era tan rítmica que casi podía leerse y la sensación de contacto se clavó justo en el centro de mi pecho. Abrí los ojos, una llamada terminó con la atmósfera de la recámara. Un pitido chirriante que preguntaba si existía un plan nocturno e insistía en salir a bailar, hacer uso de esa presunción mal sana en la que se cree se domina la noche, los instintos y al final no resulta ser sino más que eso en su forma más pura: Necesidad, miedo, deseo. Colgué el teléfono y percibí sobre mi piel las cobijas, me sentía desnuda pero existía esa capa de ropa, estaba ahí, podía verla... pero no estaba. Lo único que me separaba de la realidad había desaparecido sin dejar rastro, la membrana invisible elaborada para que el mundo no logre tocarme se esfumó. Me sentí desnuda y me asustó un poco, me sentí desnuda y quería desnudarme ahí, sola, llegar a la ventana y disfrutar la suave mano del aire... pero no lo hice. Me quedé echada en mi colchón y viré para mirar el techo, ahí estaba, como siempre, con la amenaza eterna de aplastarme, de caer como me cae el cielo cada que me descubre sin un disfraz, esa mirada acusadora que no soporto y me obliga a cubrir la membrana con otra piel y otras ideas, esa muralla infranqueable que para hacerse más fuerte debe aprender a camuflarse con mi propia esencia. Así que no me moví, no me he movido, continúo esperando que me caiga el techo, que deje de correr el aire, que no me de miedo que me vea el cielo y que se me olvide la capa de invisibilidad inútil. Estoy esperando que pase por lo que no lucho, estoy perdiendo mi tiempo solicitando un cambio sin elevar mi voz y sin agitar mis manos. Estoy aquí sin estar, conmigo.

domingo, 26 de febrero de 2012

Dios con nosotros

Le dije muchas veces otro nombre, en mi cabeza, en mis pensamientos. Ese nombre no correspondía al deseo, no iba de la mano con el pasado, con las anclas. Eras tú, el siempre ausente. No te extrañé mas resentí el caso, aún me pregunto porqué llegaste a ese rincón si jamás lo has pisado. No quiero saber, no me importa, sólo quería decírtelo para atormentarte y que hagas lo propio conmigo.
Por otra parte, hoy fui a un par de exposiciones que hicieron que tu imagen revoloteara alrededor mío... hubieras disfrutado mucho! Además encontré grabados de José Guadalupe Posada en el Munal, tenía mucho que no iba, creo que ya sabes, desde 'eso' con 'aquél'.
Pues bien, ahora que estás enterado me retiro. Una mirada, por aquello de que el contacto de nuestras pieles puede hacerte sentir que intento apresarte.

Pd.- Soñé que era novia de Chuck Norris.

miércoles, 18 de enero de 2012

Primeros pasos

Trabajo, superación laboral, metas 'consumistas', ¿cuál es el problema? Ese, el problema es que no sé si esa decisión la tomé por cuenta propia o porque creí que no podía tener lo demás, lo 'común'.
Las preguntas empezaron a dar vueltas y a quitarme horas de sueño, todo el tiempo, como una obsesión mal sana que estaba, curiosamente, arrancándome vida a cambio de la vuelta de la 'ilusión'. Me di por vencida, acepté que no soy tan autónoma como quería o como me gustaría ser y me fui a un aparente segundo plano en mi propia vida, ¡qué tal! Ahora terminé peor de como empezaba, hasta que comencé a ver la ventana que estuvo todo el tiempo ahí y no quería voltear a ver:
Tener una familia no es prioridad para mi, podría tenerla pero no la necesito.
Las cosas llegarán en el momento que deba ser, mientras, es momento de dedicarme a la búsqueda de empleo, a luchar para eso que sí quiero, que es prioridad, de dejar de hacerme bolas en la cabeza por tópicos que representan nimiedades para mi.
Así que hice lo único que me ha sacado de los baches: Me senté en mi cama con las piernas cruzadas, respire y lo dejé ir, respiré todo el tiempo que lo necesité para poder dejar mi mente en blanco, aunque fuera por unos segundos. Me tomó mucho tiempo, mucho esfuerzo, pero lo logré y desde ese día he podido dormir tranquila, también me he sentado otras veces a respiras y respirar para dejar salir las frustraciones y el bombardeo de ideas como al CO2, pero nadie dijo que este camino no iba a costarme.

domingo, 9 de octubre de 2011

¿Estoy ahí?

-Sólo quiero que sepas que estoy aquí
Fue un tanto doloroso escucharlo de un él más y no de ese él que yo quería, que aún quiero, pero no siempre, únicamente por momentos. Yo quiero estar aquí para mi, es mi tiempo. No voy a mentir, es extremadamente seductor pensar en perderme en alguien más, ir por esa senda de vuelta, deshacerme de quien estoy conociendo para hacer contacto con el otro, suena tan terriblemente ajeno que seduce.
Si lo hago sería la princesa ideal, me volvería a meter a mi torre para ser rescatada pero... siempre está ese pero maldito que me carcome los dedos e invade mi mente, ese pero insignificante y ensordecedor soy yo. Pero yo no quiero, pero yo estoy primero, pero yo quiero estar conmigo... pero yo no te quiero a ti.
Soy una de esas mujeres que se la pasa atando y arrojando anclas a cada paso y tiene esta etapa en la que quiere ser un poco más leve, en la que entiende el vuelo de las aves de su vida y está tratando de despegar sus pies del suelo, aunque sea con saltitos.

Por favor, vete de aquí.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Con la certeza de un talvez

Mis amigos me dicen abuela porque no me gusta ir de antro, pero aún así intento acompañarlos cada dos o tres semanas. Este día me vía muy linda, me sentía cómoda con mi ropa y peinado, la música no era la mejor y eso hizo que me bajoneara, después noté que los vasos que dan son de plástico y pensé: Wow! un sitio libre de vidrio, cómo no pensé antes en refugiarme aquí para no verlo? El esfuerzo de incontables horas llegó a su fin, recordé a un asesino.
La noche siguió tranquila, la música mejoró y de pronto el tipo que estaba parado frente a mi me preguntó el nombre -¿mi nombre?, ¿para qué chingados quiere mi nombre? Con esa mirada que me arroja mejor que me pregunte de una buena vez si le voy a dar las nalgas para que deje de molestarme-, ese pensamiento empezó a latir tomando el ritmo de la canción en turno y yo, como buena idiota, le di mi nombre. El niño no era para nada mi tipo, además que nunca he sido de la idea de 'ligar' en un antro... ¡Ligar! si ahí nada más es sacar el instinto animal y eso me da fácil, sí, la mayor parte del tiempo soy bastante animal, pero no por eso voy a dejar que un feo cualquiera me arrime todo el paquetote... mínimo que sea un feo que me guste.
El problema conmigo es que el físico me prende pero el intelecto es el que me provoca el deseo. ¿Para qué jodidos querría yo relacionarme con un orate que va a esos lugares a embrutecerse con alcohol y a 'tirar rostro' para investigar quien cede a las bajas pasiones? Para nada. Lástima, mis amigos me ven como la quedada y en cuanto apareció el primero con intención de hacerme sentir el 'paquetón' al ritmo de reggaetón casi le ponen un altar.
No es que yo sea fea ¡vaya! Sé que no soy una candidata a Miss Universo pero me defiendo, y aunque no tengo más problemas con mi cuerpo de los que cualquier mujer normal, odio ser vista como un trozo de carne, cual bistec en carnicería.
Yo prefiero que me observen, que vean mis formas por separado y después me armen a su antojo, así tengo la oportunidad de ser imperfecta y de sentirme tranquila entre mis defectos, sin un juicio que crea reunir las características de todo lo que soy. Me gusta que vean la belleza de mis lonjas sin sobrevalorarlas, a sabiendas de que mi interior alberga cosas más interesantes que un par de buenos 'chamorros'.
Pues sí, me gusta que me vean a través de mis palabras y mis ideas, de mis acciones, a través de lo que queda escrito en el silencio y la cuantiosa gesticulación que ofrezco. Pero eso no se ve en un antro...
En un antro se ven mis piernas, mis chiches y mis nalgas, ¡Poca madre! seguro que ahí encuentro al hombre de mis sueños, al que va a verme como el objeto que no soy, el que cree que choreándome va a conseguir llevarme a la cama o a lo oscurito, sin imaginarse que sé que lo que diga esa noche no tiene validez alguna en ningún momento de la semana.
No soy de antros, talvez, porque ya no me valoro por la falda, las zapatillas, porque ya no creo que lo mejor que puede tener una mujer es un cuerpo que luzca un vestido entallado. No me gustan porque me ha dado por buscar algo más duradero y enriquecedor que un atascón de un par de horas.
Sí, tal vez soy una anciana porque sé que quiero y sé que no voy a encontrarlo los fines de semana entre estrobos y música alocada,soy una abuela porque no le encuentro el chiste a pagar 500 pesos por un botella de licor que normalmente no pasaría los 200, además tengo el descaro de creer inválida la creencia de que no soy una mujer real si no tolero unos tacones de 12 cms de alto mientras bailo toda la noche.
Se me vienen a los dedos varios talvez, pero talvez del único del que tengo certeza de que no me equivoco, es del de saber que merezco más de lo que una discoteca en decadencia me puede dar.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Con las piernas cruzadas

¿Habré nacido para escribir o sólo estoy usándolo como un pretexto para alejarme de aquello que puede que sea pero no quiero ser? ¿Porqué no me he puesto a pensar en otra posibilidad?
Sé que no es que uno nazca para tal o cuál cosa, simplemente que todo es una decisión, cómo cuando en el sueño me fui hacia el baúl en lugar de correr en la oscuridad o la vez que corrí a la cocina sobre el piso de mercurio, pensando que era la única manera de perder a los fantasmas de mi cuarto. A lo mejor todo se reduce a hacer posible el creer en principios nuevos y distintos, después de todo esos fueron sólo sueños y esta sólo es una vida.

jueves, 8 de septiembre de 2011

01

Le salieron tres colmillos más y un premolar sobre un diente superior derecho. Todo pasó de repente, no fue por la noche mientras dormía sino mientras estaba despierta, consciente. Viajaba en un auto con rumbo fijo, sabía hacia donde iba pero no cómo iba a llegar, de repente se percató que su acompañante se levantó del asiento y le dijo: Dejo mi teléfono, encárgaselo a alguien. Te veré en el dentista.

Las cuadras pasaban lentamente mientras ella sentía la molestia en el maxilar superior, justo ahí no estaba consciente del problema real y sólo pensaba en lo incómodo y atemorizante que era su visita al médico de los dientes.

-¿Puedo dejarle este celular?-le preguntó a la señora que estaba en el asiento próximo, era una total desconocida y aún así le dijo que pasara con él cuando estuviera lista, la chica bajó del autobús y empezó a caminar llevada por un sentimiento más que por una razón, sus piernas se movían solas y de pronto giró frente a la vitrina de una tienda de electrodomésticos, sonrió y se aparecieron los cuatro monumentos blancos, a pesar de lo increíblemente extraño del suceso, la chica no se inmutó en lo más mínimo, simplemente se acercó más al vidrio y comenzó a cimbrar tímidamente cada una de las perlas.

Parpadeo. Respiro. Está sentada en un sillón individual color verde en un consultorio de dentista bastante amarillo, más bien, su visión ahora cuenta con un filtro sepia que hace parecer todo como un recuerdo añejo o una ilusión fermentada por el miedo. Escupe.

La mano derecha frente a su pecho, extendida con la palma hacia arriba, puede contar dos piezas de un premolar que embonan perfectamente -genial- piensa ella, -uno menos por el cual preocuparme-, parecía segura de apretarlo en su mano y guardarlo en la chamarra cuando comenzó la lluvia de calcio proveniente de su boca. Cualquiera podría haber jurado que eran más dientes los que desaparecían, que era algo digno de arrancar un grito, sin embargo ella (que no era cualquiera sino una más) los tomó en su mano y levantó la mirada.

La sala tenía colores de nuevo, esta vez no había filtro pero la luz era considerablemente más baja y el tinte era bastante más verde. Un chico caminaba hacia afuera con la cabeza dirigida al piso, la mente de la chica se fue a una fiesta de años atrás, mismo envento en el que lo conoció. Miró sus dientes machacados, cerró su puño y corrió a la puerta -¡Antes hablabas!- y se giró para caminar en el sentido opuesto, cuando el pensamiento le llegó a su mente y se maldijo por intentar encararlo, se dio cuenta de que no importaba nada ya, era muy tarde y los dientes habían desaparecido del bolsillo, de su boca, de la memoria y de la película. Lo único que quedaba de ellos era la consulta agendada con el dentista.

¡Qué bonito es un entierro!

Recordar quién soy me facilita hacer lo que quiero hacer. La imagen de Lys a espaldas de Fando, deambulando por el cementerio; la risa, el llanto, la locura y ellos dos.
¡Qué bonito es un entierro! Pero no quiero que mueras tú...

domingo, 4 de septiembre de 2011

Vestigios

Yo estoy enamorada de un hombre que es y no, de una contradicción. Yo amo a un tipo que camina por las calles de la gran ciudad mientras su mente se pasea (y pelea) entre tesis de maestros.
Yo tengo parte de mi corazón dado a un ser que no quiere estar conmigo porque está con él... y con otra, pero no me importa, porque aunque me engañara sola por momentos, desde que le dije 'me equivoqué, regresemos' y él se negó de inmediato, sabía que lo que quise alguna vez que fuera no volvería a tener oportunidad.
Yo odié a un chico que aún amo con todas mis fuerzas, ¡Tan común y tan contradictorio!
Me alejé de mi Eloísa y ahora es a él a quien le escribo. Él sabe porqué me fui, está enterado que lo único más imposible que salir de su vida era permanecer en ella, así que huí para no asfixiarme. Estoy aprendiendo a respirar.
A veces pienso que debo volver a la playa y pedirle a su amiga gaviota que vaya para sacarle del baúl de los recuerdos una sonrisa, pero sé que el ave ya no estará donde la vi por última vez y desconozco dónde guarda esa memoria.
Tuve muchas ganas de gritar su nombre y después la frase ¡Te odio! pero no pude, en lugar de eso me salió un susurro, un grito de desesperación y la afirmación simple: Te conozco.
También hay momentos en lo que recuerdo lo que quería de él e imagino que me lo entregó, porque después de todo, a pesar de que no tuve lo que quería tengo la certeza de que tuve lo que pudo y quiso darme.
Estoy esperando a que baje la marea para descubrir si me arrojaré al mar o escaparé a las montañas... siempre quise una cabaña solitaria.
Lo último que le dije fue: ¿Ya sabes, no? sin un adiós de por medio. Lo hice porque él ya sabía.
Mi última noche a su lado decidió plantarme, qué maldito, ¿cierto? Talvez es porque no quería despedirse o no era importante para él hacerlo. Es un desconsiderado, pero es lo supe casi de inmediato que lo conocí, no sé porqué me tomó tan de sorpresa.
Sigo amando al hombre que me ha hecho ver sus defectos y ha desbaratado la imagen que tenía de él... para mal en todas las ocasiones, pero aún con todo lo quiero porque es humano.
Amo a un asesino, autor intelectual del crimen que a diario cometo: Por él fue que llegué a la conclusión de que algo/alguien debía morir para que este amor pudiera continuar sin hacer daño, así que me arrojé al fuego sin pensarlo, como Nanahuatzin.
Sí, amo a un monstruo. Un monstruo de verdad, un sádico, de esos que hacen daño y no sienten remordimiento ¿y qué tiene? El hecho de que lo ame no significa que siga parada imaginando cosas que no van a suceder. Lo amo y por eso me alejé de su vida, para poder amarlo sin que pudiera detenerme, sin escuchar y ver como trataba de impedirlo haciendo estupideces.
Yo quise ser 'la otra', pero al terminar el juego fui y sigo siendo yo y eso no es algo de lo que muchas personas puedan presumir, así que me siento complacida.
Pienso que no voy a cerrarme al amor, pero no quiero pensar en una historia como la que imaginé con el soldado de Vietnam , quiero algo aventurero que no tenga que ver con tiburones ballena en Mozambique ni algo que termine con un par de gemelos y una niña hermosa. Quiero eso que no sé como se llama pero sí como se siente. Iré a buscar pistas de lo que fue a San Juan de Ulúa para después arrojarlas al mar.
Y si vuelvo a Velódromo, Puebla o cualquier estación que me recuerde esos rumbos, será sólo porque me apeteció dar un paseo para re pensar lo que sólo recuerdo.
Yo estoy destinada a amar a muertos, tal vez les quito la vida antes de que me 'obliguen' a quitarme la mía... no sé, mejor iré a comer mariscos a la playa o a comprar nieve de sabores distintos, como yo: exóticos.
La fruta de la selva, la chica de sur vuelve a quitarse las ropas pero ya no del cuerpo, sino las del alma, sin temor a que se ensucien pues cubierta o no, esas manchas son siempre visibles. Estoy avergonzada, no lo niego, muchas cosas las hice pensando de forma egoísta y tramposa, pero ya obtuve mi 'recompensa' por eso.
Me cansé de 'jugarle al tonto' y de esperar señales. Ya es tiempo de dejar atrás la mitología griega y quedarme sólo con la filosofía, después de todo ese ídolo resultó de barro pintado más que de oro y aún si fuera así ya aprendí que quiero cosas reales, por eso vivo mi amor así, sola, conmigo.
Pues te dejo, aunque no me leas. Porque aunque diga que te he echado del camino me da la impresión de que una parte de ti sabrá de esto al pasar por la última estación del metro en que nos vimos, si es que aún usas el metro y si no, pues felicidades, que bueno que ya tengas Tonchismóvil, es un gusto saber que ya ni por error llega mi persona a tu mente.
Te dejo, de nuevo. ¿Ya sabes, no? Tengo una vida que estoy construyendo a mi lado.

miércoles, 13 de julio de 2011

Perdí a mi 'Danny'

Cuando una deja de ser una 'Sandy' cualquiera es usual que pierda a su 'Danny' (véase Grease)así que cuando pase de 'Sandy' a 'Rizzo' nadie me advirtió QUE ME QUEDARÍA SIN QUIEN ME ACONSEJARA ACERCA DE AUTOMÓVILES! Ash! ¿Porqué carajos no estuve en mecánica en la secundaria? Al menos entendería un poco ese lenguaje extraño que aparece cuando intento comprar un bonito auto :S

domingo, 12 de junio de 2011

Razón

Quería usar el título de Réquiem pero no voy a pedir por tu alma. Destrozaste el corazón que te di, aniquilaste el corazón que había logrado reconstruir para mi. Tú no eres más que el monstruo que describí en mi cuento y no mentí cuando dije que no iba a extrañarte. No te lloro porque no tiene más caso, estás muerto y nada va a cambiar eso.

Rompí con mis paradigmas para creerle una vez más y decidió ausentarse, lo eligió. No, él juega conmigo cada vez que se cansa de ordenar en Simón Dice, él me cree tener para cuando todos le den la espalda, así que decidí matarlo, que muera para que aprenda respirar en paz.

Vete a interpretar tu papel de niñera que necesitas saberte con poder. Vete, lárgate. Te quiero fuera de mi vida.

Para los demás, hasta luego y para él, adiós. Adiós porque estás muerto.

----------------------------------------------

Sabes que podría decir todo para echar al piso esa mentira a la que dices vida, que sería muy feliz de mostrarte un mundo parecido a como lo dejaste, pero no lo mereces. Ni siquiera eso mereces. Mect.

sábado, 21 de mayo de 2011

La más, la menos, la que es.

La vida de alguien como yo no es simple, tampoco es complicada, sólo es una vida punto.
Definitivamente cada persona tiene una serie de categorías para la gente, los escandalosos, los dramáticos, los simples, aburridos, los importantes, los prescindibles...

Pocas personas se conforman con estar en el último grupo, no entiendo porque la mayoría quiere ser el primero o el último en algo, esa necesidad tiránica de convertirse en el protagonista de la vida de alguien más. No encuentro cuál es el gran crack de un corazón al descubrir que no es más que un recuerdo más para el final del camino.

Me considero una persona flash. Una persona flash es de esas que aparecen poco tiempo en la vida de alguien y que con esa simple aparición logran abrir las perspectivas, mover mundos, soy de esas que ayudan a avanzar sin la intención de quedarse hasta el final a ver el resultado.

Una flash, como yo, muchas veces no puede definirse. Tengo una luz propia un tanto lépera, un poco oscura y bastante rara. La gente siempre me define como alguien bastante loca y peculiar, me gusta no entrar en los cánones, ser esa que queda siempre sin cajita, sin un lugar "especial", sin un para siempre.

Definir es limitar, me parece un sacrilegio que alguien más venga aquí a querer ponerme límites, a esperar que siga reglas. Tengo demasiado conmigo como para pensar que encima, debo encajar en la percepción de alguien más, de un otro.

¿Porqué la necesidad enfermiza de ser amor de la vida, mujer de la vida de alguien? La mujer de mi vida soy yo, tendré muchos hombres en mi vida, muchos amores, no sé si al final uno pese más que otro, con alguno crezca más que con otro o si en algún punto, votaré sobre uno para decidir importancia.

Sí, ya tengo un primer amor y un hombre de mi vida, tendría el amor de mi vida si... lo amo, pero eso no tiene nada que ve con el hecho de ya no estar enamorada de él.

Tengo mis amores de temporada, de pestañeos, tengo quien vió mis destellos y quién se grabó mis risas en la piel. Tengo quien me ayudó a superar mis inseguridades y al que no se interesó y me ayudó a crecer (a consecuencia suya) y sí, también tengo la contradicción en mi vida y la de mi vida: Él.

Él es quien me ayudó a resignificar gran parte de mi mundo y a asirme fuertemente a las partes de las que menos segura me sentí, él sin darse cuenta me ayudó a sacudirme el pasado que de nada me servía y a olvidar el futuro que aún no existe. Él me dió presente, me enseñó a ver la fugacidad de la vida que había perdido, vió en mi la capacidad enorme que tengo de ser yo y me dejó libre para que pudiera explotarla, ¿cómo no llevarse para la eternitud a alguien así?

Así que ésta soy yo. La que se define como la indefinible, la que tiene mil cajas para almacenar a los otros pero está aprendiendo a entender que las cajas pueden conectarse, que uno no pertenece siempre a los mismos lugares. Esty aprendiendo que los ojos no me sirven de nada más que para creer que puedo ver, que mi pasado y mi historia de amor no me sirvió de nada sino para vivir y que no hay nada más perfecto que alguien capaz de amar los más grandes defectos de alguien sin olvidarse de sí.

jueves, 19 de mayo de 2011

Año del Conejo / Año reproductivo

Este año ha sido un tanto blando, este mes ha sido un poco aburrido, este día fue de ajetreo.
El domingo pasado me encontraba en mi tierra natal, pensando en el mismo personaje, en las mismas preguntas, dándome distintas respuestas, cuando llegó a mi uno de mis mejores amigos, todo eran risas, todo era chela. La compañía grata de un día caluroso y los recuerdos de un pasado lleno de gloria, el presente un poco en bancarrota y el futuro lleno de planes y salidas nocturnas... hasta ese momento.

-Estamos embarazados
-¿Desde cuándo lo saben?
-Tiene tres meses
-¿Hace cuánto que lo saben?
-Hace poco más de un mes. Todas las pruebas dieron positivo, distintas marcas, mismo resultado.
-Me imagino, no existen los falsos positivos.

Sentí como su mundo empezaba a asfixiarlo, no pude desearle una paternidad feliz, no pude decirle que todo saldría bien. Él es uno de mis mejores amigos y sabía que en algún momento su suerte dejaría de ser tan buena.
Su mirada estaba perdida en la nada, estaba ausente. Luchaba por convencerse de que todo iría bien y que tendría la capacidad para poder controlar su vida. Estaba ahí sin estar, esperando el momento en que la realidad le tomara la cara y las decisiones escupieran las verdades que no está listo para escuchar, para entender.

Tengo el mismo miedo que cuando mi mejor amiga me contó que eso mismo le pasaba. Tengo miedo de cómo cambie su vida, de la libertad que va a perder, de la batalla en la cual se está embarcando y que, desafortunadamente, no tiene las armas suficientes para salir airoso. Tengo miedo por el bebé, tengo miedo por su pareja. No quiero ver cómo su mundo se derrumba.

Hace un par de meses le dije a uno de los grandes amores de mi vida (quién pasó por lo mismo), le dije que no había decisiones correctas, que todo lo que viniera iba a ser doloroso, le regalé un pedazo de mi corazón por si él se quedaba sin el suyo, le di un abraza y lo dejé caminar solo.

Tal vez eso es lo que falta, tal vez me hace falta dejar de ver a mis amigos como mis hijos, dejar de concebirme como la persona que debe cuidar de ellos. Son responsables de sus actos, son inteligentes y 'los tengo bien educados'... pero me da un terror horrible el siquiera pensar que pueden salir lastimados.

Así es, soy de esas preocuponas sobreprotectoras, que creen que pueden convertirse en una capa súper poderosa que ayudará a evitar el ataque enemigo, pero los ataques que llegan desde dentro, ¿qué con ellos? nadie garantiza que voy a poder salvarlos de ellos mismos porque no me corresponde. Otro de mis bebés está viéndose en la necesidad de crecer y no quiero que vuele del nido.

Estoy triste porque lo veo más resignado que lleno de ilusión.
Pequeño, no puedo decirte nada salvo que estoy petrificada por lo que estás a punto de comenzar a vivir, tienes todo mi apoyo, mi corazón está contigo. Te amo, amigo. Perdona por no haberte dado el abrazo que esa noche necesitabas. Estás en mi corazón.

lunes, 9 de mayo de 2011

Sorry, we are closed!

Desgraciadamete está pasando lo que pronostiqué, estoy cerrando su capítulo porque me cansé de escribir su nombre en mi libro. Su figura se nubla, sus diálogos continúan en mi cabeza, es un tereno tan conocido y tan meticulosamente estudiado que ha perdido la magia que me ataba a él.

'Nada mejor para extinguir la magia que un poco de razonamiento lógigo' Conejo Cadó.

Continúo pensando lo mismo. Ya no eres mi amante, eres sólo un amigo ¿cómo es que pasó esto? muy sencillo, descubrí que una vez que dejé de perseguir tu recuerdo y pude convivir con tu ser, no eres más de lo que eres. No te acercas realmente a la imagen que tenía de ti, eres más simple, más suave. Eres un poco más débil y un tanto menos determinante.

Hoy decido empezar a despedirme de ti para que cuando llegue la hora, no me sea tan difícil arrancarte de mi lado. Eres como una gran verruga que logró encarnarse a mi pecho tan profundamente que una de sus raíces se encontró por desvío con mi corazón y ahora, después de todos estos años, estos daños y estas alegrías, he aceptado que para extirparte a ti debo permitir que te quedes con ese pedazo de corazón en el que te enraizaste.

Voy a despedirme de ti sin que lo sepas, porque hacerte conocedor de tal hecho es abrirte la puerta para que me pidas quedarme y no, no tengo la intención de hacerlo. Quiero concluir esta maravillosa etapa del nosotros para revivir la del yo. Te querré siempre, pero ya no me nace jugar y convertir las glorias pasadas en una mentira.

miércoles, 4 de mayo de 2011

5 de Mayo / Mejor pretexto

Le pedí que me dijera adiós, que me permitiera vivir de nuevo. Le pedí que me dejara ser libre, que ya no jugara con mis sentimientos. Yo fui quién inició todo esto, la única responsable es la misma que ahora acepta y entiende.
Él dijo que iba a pensarlo, aceptó que era verdad y que posiblemente no estuviera con ella ni conmigo, me dio a entender que no quería reducir el curso de su futuro sentimental a dos opciones.
Desde que dije ¡hola! sabía que él me daría el adiós, desde que le pedí el abrazo sabía que sería él quién decidiera cuál sería el último beso. Lo nuestro no fue amor a primera vista, lo nuestro no tenía más que toneladas de atracción, de curiosidad. Yo vi su cabello, vi el detalle de sus lentes, vi a través de las palabras y vislumbré parte de eso que quería pero que carecía aún de forma, eso que sus palabras no decían pero que gritaba con los ojos, mientras le escapaban por los mismos chispas de necesidad. Yo sabía que en algún momento de esa noche, parecida a ésta, iba a terminar por entregarle una parte de mí.
Hoy estoy durmiendo acompañada, con una mitad del corazón en mi pecho y la otra a las fueras de la ciudad, no tengo una vida porque acabo de tirar todos mis planes, no tengo una meta que ofrecerme porque justo ahora no podría lidiar con ella, pero tengo certeza.
Te quise/quiero, pero he entendido tu manera de decirme las cosas.
Debo aprender a ser más leve. No sé si mi cuerpo te encuentre adelante, pero este Imperio se terminó de derrumbar un 5 de mayo. No hay un mejor oportunidad para reconstruir que entender la importancia de la muerte. Un beso.

domingo, 1 de mayo de 2011

Without you, with me

Ha perdido el sentido pensar siquiera en que enviará algo para disculparse, cada día que pasa es una promesa rota, una promesa que nadie me dio, pero que existe.
Le pedía alguna vez que creyera en mi de la misma forma en que yo lo hacía en él, ahora no puedo, ahora no creo en él. Sólo queda la confianza que tiene en mi, ¿para qué, de qué podría servir esa confianza? Ya no estoy segura de tener ganas de desgastarme con él.
Me he convertido en una persona que no me gusta, vengativa, que odia. Transformé mi pensamiento para que esperar por él fuera una opción y hoy, hoy se que ni siquiera tiene caso pensarlo.
Esperar por él sería convertirme en una princesa, en una Aurora, que se duerme en espera de su príncipe, que pierde su vida dormida, su vida que únicamente tiene sentido cuando está él. No, no quiero.
Me da rabia ver en lo que me convertido, me da rabia pensar en preguntarle algún día qué vida elige, porque yo debo elegir sola, no debo ser la opción de nadie. Porque en la apuesta de tu vida o la mía debo elegir lo que yo quiero, no lo que tú prefieres.
¿Sabes? ¡Claro que no sabes! cómo vas a saber... es difícil decirle adiós a la vida que quería contigo, es duro ver que planee un futuro cuando no me das ni un presente.
Tengo una pregunta que quiero que tenga respuesta pero no quiero hacerla, ¿porqué no estás conmigo ahora?

viernes, 29 de abril de 2011

MECT!

No voy a mentir, no estoy aquí para dar una cara que no tengo ni una razón de la que no estoy convencida. No voy a ser perfecta, soy humana. No voy a complacer sus paladares, no voy a ser víctima.
Le deseo una vida feliz, por supuesto, ¿acerca del dolor que me ha causado? pues de alguna manera tenía que aprender y si no era así, ¿cómo? A chingadazos, aquí no hay medias tintas, aquí no había de otra, sólo probar los sinsabores.
Quiero que seas feliz, es más te lo demando, te exijo que seas feliz, que todo alrededor tuyo sea perfecto, que no haya nada que sea capaz de mejorarse, ¿por buena, por entregada, por mártir, por madura? No, por humana.
Quiero que seas feliz, lo que más. Quiero que tus noches no sean oscuras y que tus penas se reduzcan a no encontrar cubos de hielo en el refrigerador. Quiero que tengas todo lo que soñaste con quien se te ocurra poner a tu lado, ¿para qué? para que te mate de poco la perfección de tu vida. Para que cada noche que te despiertes aturdido y con insomnio, sin una explicación clara dentro de ti, recorriéndote cada vena, cada músculo, cada milímetro de tu blanco y frágil cuerpo, la verdad irremediable te carcoma, que te aniquile:
Que esa felicidad no es tuya, que esa "felicidad" no es cierta, que no la mereces, que no te importa. Quiero que te levantes sin poder extender tus alas, que la prisión de tus mentiras te mantenga atado a tu rutina, a tu mundito de apreciaciones lógicas y controladas. Quiero que tu pinche sitio de comfort te ahogue con cada respiro, que te mate la pena de saberte incapaz de salir corriendo, que te des cuenta que hace años que tu mismo te vienes cortando las alas. Quiero que sufras sin poderte quitar la sonrisa de la cara, que no haya noche que puedas desahogar como río tus penas por no preocupar a tu dulce esposa, que tus hijos en lugar de darte alegrías te recuerden el rostro de la mujer que aniquilaste, que veas que esa mujer marchita no soy yo sino su madre, quiero que quede tatuado en cada uno de tus lunares tu falta de hombría, tu exceso de calma.
Quiero que ni en sueños seas capaz de pronunciar mi nombre, quiero que te mueras en vida. Por eso te deseo felicidad, porque entre más recogijo tengas, más jodido sabré que te encuentras por dentro...

sábado, 23 de abril de 2011

Serenidad

Pensar en él me lleva a un mar en tormenta, hablar con él me ayuda a estabilizar mi timón para navegar con calma. Resulta emocionante como actúa sin actuar y simplemente suelta la rienda sin esperar a que yo regrese.
No pienso siquiera en ello, no me interesa, tengo cosas más interesantes y preocupantes en mi cabeza que está llena de deseos que no logro del comprender de todo.
Debo dejar de definirme por lo que siento, debo cambiar las funciones de lugar para que mi ecuación resulte correcta, debo ir en busca de eso que me sabe a mi.
Definir quien soy y comenzar a actuar de esa manera se empieza a convertir en una obsesión en la cual, seguramente, terminaré perdida, pero no me importa, no me importa impregnarme de mi hasta el hartazgo.
Prefiero morir ahogada en mi esencia, que pasar una vida intentándome encontrar en los deseos de los otros.